Come. Reza. Googlea.

Hay dos cosas totalmente imprescindibles en este planeta: el helado de chocolate de Mercadona y Google. Otro día hablaremos del helado de chocolate. Vamos con lo segundo.

Internet nos ha cambiado la vida. Nuestra forma de hablar, de pensar, de bromear, de tratar a los demás, de comportarnos… Ahora todos somos escritores, filósofos, asesores políticos… Básicamente, Internet nos ha dado el carnet de expertos en todo. ¡Hay que ver qué mal hace las cosas Obama! ¡Si yo fuera presidente del planeta tierra esto lo solucionaba en medio minuto!

Cualquier cosa que se te ocurra, Google-todopoderoso te lo cuenta. Y tú -como buen googleasta- lo comentas en Twitter como si siempre hubieras estado interesado en ello. Y, claro, descubres 200 followers nuevos que son aún más tontos que tú que se creen todo lo que sacas de Wikipedia. Publicas un libro con tus tuits y luego te conviertes en gurú sobre las miraditas que se echan las gambas antes de comer plancton. Esperad, ¿comen plancton? ¿Qué leches comerán las gambas? ¿Debería googlearlo antes de publicar el post? Más

Anuncios