No me busques alas porque no las tengo

Si no tuviera ojos yo quisiera verte como ahora. Ver lo que nadie ve nunca fue mi fuerte, pero tú me ayudas. Tú llegaste a mi vida por una desgracia… No, no. Tú siempre estuviste. Estuviste al lado de todos cuando llorábamos. Pero no te veíamos. Y ha tenido que pasar esto para que te hicieras notar. Para que yo supiera que tenía a alguien como tú intercediendo por mí. Me hace feliz pero al mismo me entristece. Pero aunque no tuviera oídos, yo te seguiría oyendo como lo hago ahora. Seguiría sabiendo de ti. Y tú, como siempre, sabrías todo sobre mí. Sé que una vez fuiste tú la que tuviste miedo. Parece tonto que me haya dado, después de casi 18 años, por escribirte a ti. A ti no te parecerá raro… No te buscaré las alas porque sé que no las tienes, como tú dices. Más

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Sobredosis

Desinfectante. Lejía. Y el mismo color blanco de siempre. El blanco es el color de la muerte. Tal vez por eso no me gustan los hospitales. Miradas perdidas, miradas tristes, miradas desesperadas, miradas enrojecidas del llanto… Andar por allí hace sentir ridículo a cualquiera. Más

Es ella

¿Y qué pasa si no es cierto? ¿Qué pasa si todo lo que denuncias no existe? ¿Qué pasa si el mundo no es como tú cuentas? ¿Qué pasa si fue sólo una idea que te formaste en la cabeza para creerte tú mejor? ¿Qué pasa si eso te molesta porque tú eres así?

Porque es muy fácil decir eso, es muy fácil insultar, gritar y juzgar cuando uno no sabe cómo es realmente. No puedes decir que un mundo es injusto sólo porque tú lo seas, ¿sabes? Creo que exageras. La gente injusta no hace un mundo injusto. La gente no-injusta es la que deja que los injustos se apoderen de él. Más